Venidos de extrañas tierras acá están ellos, los diferentes, los freaks, los que tienen habilidades que ningún otro humano posee...
Pasen y vean a la mujer barbuda, a los enanos mágicos, al hombre bala, a las siamesas orientales, al hombre elefante... y al único, al más grande, al hombre que nos contará la verdad de todas las historias, acá no hay trucos, acá no hay magia, todo es verdad y eso es lo que asusta!!!
Niños ocupen su localidad!, ante ustedes......... el extraño señor de las unidades discretas !!!
“Es un hombre que escribe lo que solían llamarse novelitas melodramáticas. Que puedan creer que eso contiene algún valor literario o algún logro estético o que marca una inteligencia humana inventiva, es simplemente testimonio de su propia idiotez”. Harold Bloom
El tono de la opinión de este reconocido crítico literario neoyorquino acerca de Stephen King puede equipararse, aunque de manera no tan brutal, con la reputación general que han sufrido (durante buena parte del siglo XX) los géneros de los que se ocupa el blog de esta productora.
Sin embargo, estos comúnmente denominados “géneros menores”, cuyos precursores arrancan a mediados del siglo XIX, han funcionado como experiencia de base para muchos autores que posteriormente han arribado al mainstream de los “géneros mayores”.
Pero para quienes se han mantenido fieles a las estructuras de estos géneros (fantástico, terror, sci fi) parece estar llegando nuevos aires de reconocimiento, de la misma manera en que comienzan a revalorizarse diferentes expresiones consideradas hasta hace poco “de segunda”, sobretodo las producidas en las décadas de los 50, 60 y 70.
En la misma forma en que las vanguardias de las primeras décadas del siglo pasado, ya han sido asimiladas y ubicadas en los anaqueles estéticos correspondientes y funcionan como buenas referencias de búsquedas expresivas, parece que hoy podemos comenzar a catalogar los lenguajes expresivos de la segunda mitad del siglo que pasó.
Si continúa este proceso cultural de asimilación mediante el cual lo nuevo pasa a ser reconocido (y reconocible) para convertirse en canon, es válido considerar que lo realizado hoy (ahora, acá, con los recursos disponibles) puede cimentar las bases de lo que en el futuro será reconocido por su propia identidad y condiciones de producción.
El Extraño Señor de las Unidades Discretas.
